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Qué es el Private Equity y cómo funciona la inversión en capital privado

Escrito por: BancaMarch
Publicado: 08 abril 2026
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Qué es el Private Equity

El Private Equity (capital privado) es una forma de inversión que consiste en aportar capital a empresas que no cotizan en bolsa, con el objetivo de impulsar su crecimiento, mejorar su rentabilidad y, tras un período determinado, vender la participación obteniendo una ganancia.

A diferencia de la inversión en mercados públicos —donde las acciones se compran y venden libremente— el Private Equity se desarrolla en los llamados mercados privados, cuyas características son menor liquidez, mayor horizonte temporal y una relación más directa entre inversores y empresas.

En términos generales, los fondos de Private Equity reúnen capital de inversores institucionales (fondos de pensiones, aseguradoras, fundaciones) y también de patrimonios familiares o individuales con alta capacidad financiera. Ese capital se compromete durante un plazo largo, normalmente entre 8 y 12 años y durante ese tiempo, los gestores del fondo identifican empresas con potencial de mejora, invierten en ellas y trabajan activamente para aumentar su valor.

Cómo funciona el Private Equity

El proceso suele dividirse en varias fases. Primero está la captación de fondos, donde los gestores presentan su estrategia a los inversores. A continuación, tiene lugar la fase de inversión, que puede durar incluso varios años, en la que se adquieren participaciones en distintas compañías. Más adelante, los gestores encargados entran en una etapa de gestión activa, colaborando con los equipos directivos para mejorar la eficiencia de la operación, optimizar la estructura financiera, expandirse a nuevos mercados o incluso desarrollar nuevos productos.

Finalmente, llega la fase de desinversión, cuando el fondo vende su participación, ya sea a otro inversor, a una empresa estratégica o bien mediante una salida a bolsa.

A diferencia de un accionista minoritario en bolsa, el inversor de Private Equity suele tener influencia significativa en la gestión. Esto permite aplicar cambios estratégicos profundos que, en teoría, incrementan el valor de la empresa de manera más directa que en los mercados públicos.

En todo momento del funcionamiento del Private Equity el rol del gestor es importante y clave ya que se encarga de la selección, el gobierno y la ejecución del plan de valor.

Estrategias principales de Private Equity

Existen diversas estrategias dentro del Private Equity, cada una con perfiles de riesgo y retorno diferentes.

Buyout o compra apalancada

Una de las más conocidas y consiste en adquirir empresas consolidadas utilizando una combinación de capital propio y deuda. El objetivo es mejorar su rentabilidad y venderlas más adelante a un valor superior. Es una estrategia habitual en compañías con flujos de caja estables.

Capital de crecimiento

Otra estrategia es el Growth Capital, que se enfoca en empresas que ya son rentables, pero precisan de recurso para su expansión, entrar en nuevos mercados o financiar adquisiciones. En estos casos, el fondo suele tomar participaciones minoritarias, con menor nivel de endeudamiento que en los buyouts.

Venture Capital

Hablar de esta estrategia es hacerlo de una estrategia que se centra en compañías jóvenes e innovadoras, a menudo tecnológicas, con alto potencial de crecimiento, pero también con mayor riesgo de fracaso. Aunque se considera parte de los mercados privados, suele diferenciarse del Private Equity tradicional por su etapa más temprana y mayor incertidumbre.

Finalmente, existen estrategias especializadas como la inversión en situaciones especiales (empresas en dificultades financieras) o en sectores concretos, donde los gestores buscan oportunidades de reestructuración o transformación.

Ventajas y riesgos a considerar

El Private Equity ofrece varias ventajas potenciales. Una de las más destacadas es la posibilidad de obtener rentabilidades superiores a las de los mercados públicos, derivadas de la gestión activa, la mejora operativa y la compra de empresas fuera del foco del mercado bursátil. Además, proporciona diversificación, ya que la evolución de estas inversiones no siempre está altamente correlacionada con los movimientos diarios de la bolsa.

Otra ventaja de esta forma de inversión tiene que ver con el enfoque a largo plazo. Al no estar sujetas a la presión de resultados trimestrales, las empresas participadas pueden implementar planes estratégicos más profundos, lo que puede traducirse en un crecimiento más sólido.

Sin embargo, también existen riesgos relevantes. El primero es la falta de liquidez: el capital invertido suele quedar comprometido durante años, sin posibilidad de vender fácilmente la participación. También hay riesgo operativo, ya que el éxito depende en gran medida de la capacidad del gestor para seleccionar y transformar las empresas adecuadas.

A esto se suma el riesgo financiero, especialmente en estrategias con alto endeudamiento, donde un entorno económico adverso puede afectar seriamente a los resultados.

La complejidad y la menor transparencia frente a los mercados cotizados son otros factores que el inversor debe valorar cuidadosamente.

Encaje del Private Equity en una estrategia patrimonial

Dentro de una estrategia patrimonial global, el Private Equity suele ocupar un papel complementario a los activos tradicionales como acciones y bonos. Por su menor liquidez y mayor riesgo, generalmente se recomienda como una parte limitada de la cartera, especialmente para inversores con horizonte temporal largo y capacidad de asumir fluctuaciones en la valoración.

Su principal aportación es el potencial de crecimiento a largo plazo y la diversificación frente a los mercados públicos. En carteras bien estructuradas, puede contribuir a mejorar la rentabilidad esperada sin depender exclusivamente de la evolución bursátil.

No obstante, su incorporación debe hacerse de forma planificada, considerando la distribución temporal de las llamadas de capital, la selección de gestores con experiencia y la coherencia con las necesidades de liquidez del inversor.

En definitiva, el Private Equity no es una inversión sustitutiva de los activos líquidos, sino un componente estratégico para quienes buscan ampliar su exposición a oportunidades en los mercados privados con una visión de largo plazo.

Banca March y su enfoque en mercados privados

En Banca March hemos consolidado en los últimos años un enfoque distintivo en los mercados privados, integrando la inversión en capital riesgo y otras estrategias ilíquidas como parte esencial de la oferta de valor que tenemos para nuestros clientes con horizonte de inversión prolongado. Esta orientación se materializa, entre otras iniciativas, en el desarrollo de vehículos especializados gestionados por March Private Equity, la gestora de capital riesgo del grupo, que persiguen construir carteras diversificadas de participaciones en compañías no cotizadas.

Un ejemplo reciente es el lanzamiento del fondo March PE Secundarios I FCR, con un tamaño objetivo de 60 millones de euros centrado en transacciones secundarias y coinversiones minoritarias en empresas del segmento middle market europeo y estadounidense.

En el caso de Banca March, March Private Equity cuenta con la profunda experiencia en activos alternativos a través de los distintos vehículos que se han impulsado de la mano de los gestores internacionales más prestigiosos.  

Nuestra filosofía en este sentido privilegia una visión de largo plazo, coherente con la propia naturaleza de los mercados privados, donde las oportunidades de creación de valor requieren ciclos de inversión y desinversión extendidos y una gestión paciente. Esta perspectiva se refleja en la estructuración de los productos, que incorporan plazos amplios y una disciplina de selección que busca no solo rendimiento financiero, sino también solidez operativa y perspectivas sostenibles de crecimiento.

Los criterios de selección que aplicamos en Banca March se centran en la alineación de intereses entre gestores e inversores, una característica que hemos promovido activamente. En los fondos de private equity, las comisiones de gestión están ligadas al capital desembolsado y al éxito del producto, en lugar del capital comprometido, favoreciendo así una mayor coincidencia de incentivos entre todas las partes implicadas. Asimismo, la exclusividad de la oferta y el respaldo accionarial refuerzan la confianza en las decisiones de inversión adoptadas.

En definitiva, la apuesta de Banca March por los mercados privados no es únicamente una extensión del negocio, sino una expresión del compromiso con el crecimiento sostenido y la diversificación estratégica de las carteras. Este enfoque combina una visión de largo plazo con una rigurosa disciplina de inversión y una adecuada alineación de intereses, permitiendo a nuestros clientes acceder a segmentos de mercado tradicionalmente reservados a inversores institucionales, pero con los mecanismos de gobernanza y control que caracterizan a una entidad con amplia experiencia en gestión patrimonial.

March Private Equity bebe de la experiencia de más de dos décadas del grupo en la inversión en este tipo de activos ilíquidos (con más de 2.100 millones de euros invertidos) y de casi un siglo de Banca March como entidad financiera. 

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia el Private Equity de invertir en bolsa?

La diferencia principal radica en la liquidez y la forma de valoración frente al grado de control y gestión activa. En los mercados bursátiles, las acciones cotizan diariamente, lo que permite comprar y vender con relativa facilidad y contar con precios de referencia continuos. En cambio, en el Private Equity las inversiones no cotizan en un mercado público, por lo que su valoración es menos frecuente y más dependiente de modelos internos y transacciones comparables.

¿Qué horizonte temporal suele tener?

El Private Equity se caracteriza por un horizonte temporal largo, asociado a ciclos de inversión y desinversión que pueden extenderse durante varios años. Habitualmente, los fondos tienen una vida de alrededor de 8 a 12 años, dividida en distintas fases.

¿Qué riesgos son los más relevantes?

Entre los riesgos más importantes destacan, en primer lugar, el riesgo de liquidez. El capital comprometido en fondos de Private Equity no puede recuperarse de forma inmediata, ya que no existe un mercado secundario amplio y accesible como en la bolsa. En segundo lugar, es relevante el riesgo de ejecución y de ciclo económico. La rentabilidad depende en gran medida de la capacidad del gestor para seleccionar bien las empresas, implementar mejoras efectivas y vender en un momento favorable del mercado.