Cómo detectar un intento de fraude al recibir una comunicación o mensaje inesperado
Llega un mensaje inesperado que, con urgencia, apela a tomar una decisión o a ‘clicar’ en un enlace. ¿Sabrías detectar si se trata de un intento de fraude para el robo de información personal o instalación de algún software malicioso? Desde Banca March ofrecemos recomendaciones básicas de ciberseguridad para estar alerta y aprender a detectar el peligro.
Cada vez con más frecuencia recibimos mensajes que nos presionan a tomar decisiones rápidas, sin darnos el tiempo necesario para reflexionar. Estos mensajes, que suelen llegar por correo electrónico, SMS o redes sociales, buscan que actuemos de manera impulsiva, como haciendo ‘clic’ en un enlace o proporcionando información personal sin pensarlo bien. Sin embargo, detrás de esta aparente urgencia, a menudo se oculta una táctica de los cibercriminales para engañarnos y obtener información valiosa.
Ante la urgencia, pararse a reflexionar
Utilizan diversas tácticas para que actuemos de manera impulsiva, como generar urgencia, despertar nuestra curiosidad o hacernos promesas de recompensas. A menudo, nos envían mensajes como “tu cuenta está comprometida” o “haz clic para ganar”, apelando a nuestras emociones para que tomemos decisiones rápidas e irreflexivas. Estas estrategias están diseñadas para que bajemos la guardia, por lo que siempre es importante tomarse un momento para detenerse, reflexionar y verificar antes de actuar.
Verificar la autenticidad del remitente
Es importante siempre comprobar quién es el remitente antes de abrir cualquier mensaje. Aunque parezca provenir de una fuente confiable, como una empresa o institución conocida, debemos asegurarnos de que realmente sea legítimo. Los cibercriminales suelen hacerse pasar por organizaciones de confianza para engañarnos, por lo que verificar esta información es clave para evitar caer en fraudes.
¡Cuidado con los enlaces!
Cuando un mensaje incluye un enlace, es crucial no hacer ‘clic’ sin antes verificar su autenticidad; para ello, basta con pasar el cursor sobre el enlace y comprobar a dónde nos llevará. Si el destino parece sospechoso o no coincide con lo esperado, lo mejor es evitar hacer ‘clic’, ya que este simple paso puede protegernos de acceder a páginas fraudulentas diseñadas para robar nuestros datos personales o infectar nuestros dispositivos con malware.
No facilitar claves
También debemos tener precaución con los mensajes que solicitan información personal sensible, como contraseñas, números de cuenta bancaria o detalles de tarjetas de crédito. Ninguna empresa legítima pedirá este tipo de datos de forma urgente ni a través de canales no oficiales, por lo que si recibimos un mensaje que lo haga, es una señal clara de que algo no está bien.
Contrastar por canales oficiales
Si un mensaje parece provenir de una institución, empresa o incluso de un compañero o jefe, es fundamental verificar su autenticidad antes de tomar cualquier acción. En lugar de responder directamente, lo mejor es contactar a la fuente original a través de los canales oficiales, como un número de teléfono o el sitio web oficial, para confirmar si realmente nos han enviado esa comunicación. Este paso es clave para evitar malentendidos o caer en intentos de manipulación.
La precaución, clave para la seguridad
La precaución es esencial para proteger nuestra seguridad y la de la organización. Al estar atentos y tomarnos el tiempo necesario para evaluar cada mensaje antes de actuar, podemos evitar caer en intentos de manipulación. La clave está en ser conscientes de los riesgos y actuar con prudencia, siempre verificando que nuestras decisiones estén basadas en información confiable.
Y no está de más contar con el respaldo de un plan B, un ciberseguro que cubra los posibles fallos de medidas preventivas.