Productos estructurados: qué son y cómo funcionan
Imagen generada con IA Cuando los inversores se encuentran con un escenario donde buscan alternativas para sus carteras, aparecen los llamados productos estructurados. Se trata de instrumentos que han sido diseñados de manera concreta para aunar diferentes activos y estrategias de inversión en un único producto. Así es como la rentabilidad puede ir asociada a la evolución de un determinado activo o índice.
Su principal razón de ser es que facilitan que se puedan definir de forma previa una serie de condicionantes relativos al plazo, comportamiento esperado del mercado, posibles niveles de protección del capital y fórmula mediante la que se calcula la rentabilidad.
Gracias a esta estructura característica se pueden lograr oportunidades interesantes, pero esto también exige comprender con precisión cómo funciona el producto y qué riesgos incorpora.
Qué es un producto estructurado
La definición de un producto estructurado es la de un instrumento financiero que combina, de forma general, distintos elementos (como pueden ser activos de renta fija y derivados) para dar a los clientes un resultado de inversión condicionado a la evolución de uno o varios activos subyacentes.
El subyacente se refiere al activo o referencia cuya evolución determina, total o parcialmente, el comportamiento del producto. De esta manera, puede tratarse de un índice bursátil, una acción, una cesta de acciones o bien otro tipo de activo financiero. Con ello, la rentabilidad no depende tan solo de los cambios generales que se den en los mercados, sino que de que se cumplan determinadas condiciones previamente establecidas.
Cada producto estructurado cuenta con unas características concretas que quedan definidas en el mismo momento en que se procede a su contratación:
- El plazo
- El subyacente
- La fórmula de cálculo de la rentabilidad
- Los posibles cupones
- Los niveles de protección o las barreras que condicionan el resultado final.
Por ello, más que entenderlo como una inversión convencional, conviene considerar un estructurado como una estrategia diseñada para un escenario de mercado determinado.
Cómo funciona un producto estructurado
El funcionamiento de un producto estructurado se basa, normalmente, en la combinación de una inversión de renta fija con uno o varios instrumentos derivados.
- La primera parte puede ayudar a la hora de definir el perfil de protección o de generación de determinados flujos
- Por su parte, los derivados permiten vincular el resultado a la evolución del subyacente.
Con esto y para el cálculo de la rentabilidad se emplea una fórmula establecida de antemano.
En este punto del funcionamiento no debemos olvidarnos de las barres que son, precisamente, uno de los elementos que conviene analizar con más detenimiento:
- Una barrera puede establecer un nivel a partir del cual cambia el tratamiento de la inversión. Si el subyacente evoluciona dentro de los parámetros previstos, el inversor puede recibir el cupón o la rentabilidad contemplada. Si se produce un movimiento adverso y se alcanza una determinada barrera, el resultado puede ser diferente, incluida la posibilidad de asumir pérdidas en aquellos productos que no ofrecen protección total del capital.
En consecuencia, no es suficiente con saber el cupón potencial. Es necesario entender qué condiciones deben cumplirse para obtenerlo y qué ocurre si el mercado evoluciona de forma distinta a la prevista.
Tipos de productos estructurados
Hay una variedad bastante amplia de productos estructurados, que pueden clasificarse en función de la protección del capital, en cuanto a la forma en que generan rentabilidad y al tipo de subyacente al que están vinculados.
- Primero hablamos de los productos garantizados o de capital protegido, que incorporan mecanismos destinados a preservar el capital al vencimiento, de acuerdo con las condiciones específicas de cada emisión. Eso sí, es importante para esta protección revisar qué porcentaje del capital está protegido, en qué circunstancias y qué condiciones se aplican.
- Otra tipología sería aquellos que ofrecen una rentabilidad condicionada al comportamiento de un subyacente. Son los denominados productos autocancelables o autocall, que pueden acabar de manera anticipada cuando se cumplen determinados niveles de referencia en las fechas de observación establecidas.
- También existen estructurados vinculados a diferentes tipos de subyacentes. Los índices bursátiles permiten tomar como referencia la evolución de un mercado o conjunto de compañías; las acciones individuales concentran la estrategia en una empresa concreta, mientras que las cestas permiten vincular el resultado a un conjunto de valores.
En resumen, toda esta diversidad facilita que los productos estructurados puedan diseñarse para atajar diferentes escenarios y expectativas de mercado; ya sean estos unos momentos de estabilidad o bien otros donde se espera una determinada evolución de un índice o de una acción.
Ventajas de los productos estructurados
- Una de las principales buenas noticias de los productos estructurados es la posibilidad de sumar mecanismos de protección del capital, siempre que el producto concreto los contemple.
Esta circunstancia puede resultar especialmente relevante en el caso de aquellos inversores que buscan participar en determinados escenarios de mercado sin asumir exactamente el mismo nivel de exposición que tendría una inversión directa en el subyacente.
- De igual manera, este tipo de instrumentos permiten acceder a estrategias vinculadas a distintos activos y escenarios de mercado a través de un único producto. La utilización de índices, acciones o cestas amplía las posibilidades de construcción de una cartera y facilita el diseño de estrategias con objetivos concretos.
- Otra característica destacable desde un punto de vista positivo es que la rentabilidad potencial está definida en función de determinados escenarios. El inversor conoce antes de contratar el producto cuáles son las condiciones que pueden dar lugar al pago de un cupón, a una amortización anticipada o a un determinado resultado al vencimiento. Una cierta previsibilidad de las reglas de funcionamiento que puede ser de utilidad en una estrategia patrimonial, siempre que las condiciones del producto vayan acorde a los objetivos planteados y al horizonte temporal que tenga el inversor.
Riesgos y aspectos a valorar
Como todo, los productos estructurados tampoco se libran de los riesgos.
- El primero que debe tener en cuenta es el riesgo de mercado, derivado de la evolución del subyacente. Y es que, según la estructura, un comportamiento que no sea favorable puede reducir o eliminar la rentabilidad prevista y, en determinados productos, provocar pérdidas de capital.
- A ello se suma el riesgo de emisor. El cumplimiento de las obligaciones de pago depende de la solvencia de la entidad que emite el producto. Es más, incluso en el caso de una evolución favorable del subyacente siempre hay un cierto riesgo debido a la capacidad del emisor para hacer frente a sus compromisos.
- La complejidad es otro aspecto relevante cuando hablamos de estos condicionantes no tan ventajosos: las barreras, fechas de observación, cupones, escenarios de amortización y fórmulas de cálculo pueden hacer que el comportamiento del producto no sea inmediatamente intuitivo.
- También debe tenerse en cuenta la liquidez. Aunque algunos productos puedan venderse antes del vencimiento, hacerlo puede resultar difícil o implicar obtener un precio inferior al valor nominal o al importe inicialmente invertido. Por ello, el horizonte temporal debe ser compatible con las necesidades de liquidez del inversor.
Los productos estructurados con Banca March
En Banca March, la selección de productos estructurados parte de nuestro encaje con las características y necesidades que tiene cada cliente inversor. En este sentido, la idoneidad, el horizonte temporal, la tolerancia al riesgo y la composición global de la cartera son elementos relevantes a la hora de valorar este tipo de soluciones.
Así, comprender las condiciones resulta de igual manera muy importante en este sentido ya que antes de contratar un producto estructurado, el inversor debe conocer cómo es su funcionamiento, qué escenarios de rentabilidad se plantean, los riesgos asociados, las posibles barreras, el tratamiento del capital y además los costes aplicables en cada caso.
Por todo ello y como aconsejamos desde Banca March, desde una perspectiva patrimonial, el estructurado no debería analizarse de manera aislada.
Su utilidad depende también de cómo encaja con el resto de la cartera, de la diversificación existente y de los objetivos financieros del inversor.
Preguntas frecuentes
¿Un producto estructurado garantiza el capital?
Solo los productos que incorporan específicamente una garantía o protección del capital ofrecen ese mecanismo, y siempre de acuerdo con las condiciones establecidas en cada producto.
¿Puedo vender antes del vencimiento?
En algunos casos es posible solicitar la venta o desinversión antes del vencimiento. Sin embargo, la liquidez puede ser limitada y el precio obtenido puede ser diferente del valor nominal o del importe que de manera inicial se ha invertido.
¿Qué es el riesgo de emisor?
Es el riesgo de que la entidad que ha emitido el producto no pueda cumplir, total o parcialmente, sus obligaciones de pago.