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Qué es un family office y en qué situaciones conviene crearlo

Gestores del banco hablando con trabajadores de una empresa en una sala de reuniones.Imagen generada con IA
Escrito por: BancaMarch
Publicado: 26 octubre 2026
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Gestionar un patrimonio elevado exige mucho más que tomar decisiones de inversión. A medida que una familia acumula activos financieros, participaciones empresariales, inmuebles y estructuras societarias, también aumenta la necesidad de coordinar la fiscalidad, la sucesión y las decisiones que afectan a las siguientes generaciones.

En este contexto, el family office se presenta como una estructura destinada a ordenar y gestionar el patrimonio familiar con una visión global y de largo plazo. Sin embargo, su conveniencia no depende únicamente del volumen de riqueza, sino también de su complejidad y de las necesidades de cada familia.

Un family office es una estructura que coordina la gestión integral del patrimonio de una familia. Puede prestar servicio a una sola familia (single family office), a varias familias (multi family office) o funcionar mediante profesionales y servicios externalizados. La clave para decidir si conviene crearlo no es solo cuánto patrimonio se posee, sino la complejidad de gestionarlo.

¿Qué es un Family Office?

Un family office centraliza y coordina los asuntos financieros, patrimoniales y organizativos de una familia con un patrimonio significativo. Su cometido va más allá de invertir y preservar el capital: busca que las distintas decisiones respondan a una estrategia común y sean coherentes con los objetivos familiares.

Entre sus funciones figuran la gestión de inversiones, la planificación fiscal y sucesoria, el seguimiento de activos inmobiliarios, la coordinación de asesores jurídicos y fiscales y el establecimiento de mecanismos de gobierno familiar. También puede intervenir en la preparación del relevo generacional y en la definición de políticas de inversión o filantropía.

Origen del family office: del siglo XIX a hoy

El concepto moderno de family office se desarrolló durante el siglo XIX, vinculado a grandes fortunas empresariales e industriales que necesitaban estructuras propias para administrar sus activos. Con el tiempo, el modelo evolucionó desde una gestión centrada en conservar la riqueza hacia otra más amplia, que incorpora inversiones diversificadas, planificación intergeneracional y profesionalización de las decisiones.

¿Existe una figura legal de family office en España?

En España no existe una forma jurídica específica denominada family office. Estas estructuras pueden organizarse mediante sociedades mercantiles, sociedades holding, sociedades patrimoniales o vehículos de inversión, según las necesidades y los objetivos de cada familia.

Conviene distinguir, no obstante, entre la estructura que administra el patrimonio propio y la prestación de servicios financieros regulados. Cuando se realizan actividades de asesoramiento en materia de inversión, gestión de carteras u otros servicios sujetos a autorización, deben cumplirse los requisitos normativos correspondientes. La supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) depende de la actividad efectivamente desarrollada, no de la denominación family office.

¿Cómo funciona un Family Office?

El funcionamiento parte de una premisa: la familia establece sus objetivos y criterios, mientras que el family office organiza su ejecución y coordina a los profesionales necesarios.

  • El proceso suele comenzar con un diagnóstico patrimonial que identifica los activos, las obligaciones, las estructuras societarias y las necesidades de liquidez.
  • A partir de ahí, se define una estrategia que contempla tanto la rentabilidad esperada como los riesgos, la fiscalidad, los plazos y las necesidades de las distintas generaciones.
  • La estructura puede contar con un equipo propio o apoyarse en especialistas externos. En ambos casos, una de sus principales aportaciones es disponer de una visión consolidada del patrimonio, evitando que las decisiones sobre inversiones, empresas e inmuebles se tomen de forma aislada.

Servicios que ofrece un Family Office

Entre los servicios más habituales destacan los siguientes:

  • Gestión e inversión del patrimonio. Diseño de carteras, asignación de activos y análisis de oportunidades en mercados cotizados, capital privado (private equity) y otras inversiones alternativas.
  • Planificación fiscal y patrimonial. Coordinación con especialistas para estudiar la eficiencia fiscal dentro del marco legal y valorar las implicaciones de las distintas decisiones.
  • Planificación sucesoria. Preparación del relevo generacional y organización de la transmisión del patrimonio.
  • Gobierno familiar. Elaboración de protocolos familiares y creación de órganos de decisión que ayuden a gestionar posibles discrepancias.
  • Gestión inmobiliaria y de activos reales. Seguimiento de inmuebles, inversiones empresariales y otros activos no financieros.
  • Consolidación de información y administración. Elaboración de informes sobre el conjunto del patrimonio, sus costes, su rentabilidad y su exposición al riesgo.
  • Filantropía e inversión de impacto. Organización de donaciones, fundaciones o inversiones vinculadas a objetivos sociales y medioambientales.
  • Formación de las siguientes generaciones. Preparación de los miembros más jóvenes para comprender el patrimonio y participar responsablemente en su gestión.

Tipos de family office

Existen tres modelos principales, con diferencias en coste, control y grado de personalización.

1. Single family office (SFO)

Es una estructura creada para atender exclusivamente a una familia. Permite definir directamente el equipo, los procesos y la estrategia, además de mantener un elevado grado de confidencialidad. A cambio, exige asumir los costes de personal, tecnología, administración y cumplimiento normativo que correspondan.

2. Multi family office (MFO)

Presta servicios a varias familias mediante un equipo compartido. Al repartir determinados costes, puede ofrecer acceso a profesionales especializados sin necesidad de mantener una estructura propia. La personalización dependerá del modelo de servicio y de las condiciones acordadas.

3. Family office virtual o externalizado

Coordina a asesores, gestores, abogados y otros especialistas sin crear una organización propia completa. Puede ser una alternativa flexible para familias que necesitan una visión integral, pero no justifican una estructura permanente.

¿En qué situaciones conviene crear un family office?

1. Tras la venta de una empresa familiar

La venta de una compañía puede generar un importante evento de liquidez. El patrimonio, antes concentrado en una actividad empresarial, pasa a estar disponible para nuevas inversiones y exige decidir cómo diversificarlo, preservar el capital y atender las necesidades futuras de la familia.

2. Cuando se acerca el relevo generacional

Si la transmisión del patrimonio requiere coordinar herencias, participaciones empresariales y objetivos de distintos herederos, una estructura profesional puede facilitar la planificación y reducir la improvisación.

3. Cuando los activos están dispersos

Una familia con inversiones en varios bancos, sociedades, inmuebles y países puede beneficiarse de una visión consolidada. El family office ayuda a conocer la exposición total al riesgo, las necesidades de liquidez y los costes asociados a cada activo.

4. Cuando existen varias ramas familiares

Las distintas generaciones o ramas de una familia pueden tener objetivos diferentes: unas priorizan la conservación del capital y otras desean emprender o asumir más riesgo. Establecer reglas de decisión y criterios compartidos puede facilitar la convivencia de esas prioridades.

5. Cuando se quiere separar el patrimonio familiar del negocio

Distinguir entre los activos de la empresa y los de sus propietarios permite evaluar mejor los riesgos y planificar la diversificación. Esta separación debe articularse con asesoramiento jurídico y fiscal adecuado.

6. Cuando se invierte en activos complejos o no cotizados

Las participaciones empresariales, el capital privado y los activos inmobiliarios requieren análisis, seguimiento y horizontes temporales distintos de los de una cartera líquida tradicional. Una coordinación especializada puede aportar orden y disciplina.

7. Cuando se busca profesionalizar la toma de decisiones

Si las decisiones patrimoniales dependen de conversaciones informales o de información dispersa, definir responsabilidades, políticas de inversión y sistemas de reporting puede mejorar la calidad del proceso.

¿Cuándo NO conviene crear un family office?

No todas las familias con un patrimonio elevado necesitan una estructura propia. Si los activos son relativamente sencillos, las necesidades de gestión son limitadas y existe una buena coordinación entre los asesores, el coste de un single family office puede resultar desproporcionado.

Tampoco es la solución automática cuando faltan objetivos compartidos o no están claras las responsabilidades de los miembros de la familia. Antes de crear una estructura, conviene definir qué problemas se pretende resolver y si pueden abordarse mediante servicios externos.

¿Qué patrimonio se necesita para crear un family office?

Como referencia orientativa, un single family office puede empezar a tener sentido a partir de 20-30 millones de euros, mientras que un multi family office puede resultar accesible para patrimonios de entre 2 y 5 millones. La decisión, sin embargo, depende de la complejidad de los activos, el número de miembros de la familia y el nivel de servicio requerido.

En costes, una estructura propia puede superar los 300.000 euros anuales al sumar personal, tecnología, administración y otros gastos operativos. Un modelo compartido suele distribuir los costes entre sus clientes y puede establecer honorarios fijos, tarifas por servicio o comisiones calculadas sobre el patrimonio, según el proveedor.

Por ello, comparar alternativas exige evaluar el coste total, los servicios incluidos y los posibles conflictos de interés, además de comprobar cómo se remunera a cada profesional.

Family office, holding y banca patrimonial: diferencias

Aunque pueden complementarse, estas figuras no cumplen la misma función.

Cómo crear un family office paso a paso

La puesta en marcha requiere un proceso ordenado:

  1. Diagnosticar el patrimonio y los objetivos. Identificar activos, pasivos, necesidades de liquidez y prioridades familiares.
  2. Elegir el modelo. Comparar una estructura propia, un servicio compartido o una solución externalizada.
  3. Diseñar la estructura jurídica y fiscal. Analizar las implicaciones de las sociedades y vehículos que se utilizarán.
  4. Definir el gobierno familiar. Establecer responsabilidades, órganos de decisión y, cuando proceda, un protocolo familiar.
  5. Seleccionar el equipo y los proveedores. Coordinar la gestión, la custodia y el asesoramiento jurídico, fiscal y financiero.
  6. Aprobar la política de inversión y el reporting. Fijar criterios de riesgo, liquidez, diversificación y seguimiento periódico.

Family office en España: datos y tendencias

El sector español carece de un registro oficial que permita conocer con exactitud el número de family offices. Un estudio del IE Family Office Knowledge Hub citado por Cinco Días estima que existen alrededor de 166 estructuras en España, aunque otras estimaciones pueden superar las 200, dependiendo de la definición utilizada.

Entre las tendencias destacan el relevo generacional, la diversificación hacia activos no cotizados y la coinversión entre familias. Estas estrategias reflejan el interés por ampliar las fuentes de rentabilidad y participar en proyectos empresariales con horizontes de largo plazo, sin perder de vista los riesgos de iliquidez y concentración.

La experiencia de una familia empresaria: el modelo de Banca March

La gestión patrimonial de largo plazo exige combinar prudencia, especialización y una visión que trascienda los ciclos económicos. Banca March, con su carácter familiar, ha desarrollado una propuesta dirigida tanto a familias empresarias como a clientes de banca privada, con servicios de planificación patrimonial y soluciones de inversión.

Su modelo incorpora la coinversión, mediante la cual el grupo y sus clientes pueden participar en determinados vehículos y proyectos comunes. A través de sus SICAV institucionales y de las soluciones de private equity, la entidad ofrece distintas alternativas para diversificar el patrimonio, de acuerdo con los objetivos y el perfil de riesgo de cada inversor.

Para las familias que no desean crear un family office propio, la banca patrimonial puede aportar una estructura de asesoramiento y acceso a inversiones especializadas. La elección debe partir, en todo caso, de las necesidades concretas de cada patrimonio.

Preguntas frecuentes

¿Un family office está regulado por la CNMV?

No existe una regulación única aplicable por el mero hecho de ser un family office. La supervisión depende de las actividades desarrolladas y de si estas requieren autorización conforme a la normativa financiera.

¿Qué diferencia hay entre un family office y una SICAV?

El family office es una estructura de coordinación y gestión patrimonial; una SICAV es un vehículo de inversión colectiva con personalidad jurídica propia y una regulación específica.

¿Puede un family office invertir en empresas?

Sí. Puede coordinar inversiones en compañías cotizadas y no cotizadas, directamente o mediante vehículos especializados, siempre que se cumplan los requisitos legales y de inversión aplicables.

¿Qué es un protocolo familiar y qué relación tiene con el family office?

Es un acuerdo que recoge criterios y reglas para organizar las relaciones entre familia, propiedad y empresa. El family office puede ayudar a coordinar su aplicación patrimonial, aunque ambos instrumentos cumplen funciones distintas.

¿Se puede tener un family office sin estructura propia?

Sí. Un multi family office o un modelo externalizado permite acceder a servicios especializados sin asumir los costes de una organización exclusiva.